Aun así, aquel concepto que parecía en un principio solo aplicable al marketing empresarial también puede utilizarse en los individuos como forma de planificación estratégica personal con el objetivo de diferenciarse y de éste modo obtener mejores resultados, tanto en las relaciones sociales como profesionales. Sin embargo, suele ocurrir que esas metas se vean limitadas por factores que no se han tenido en consideración, dentro de los cuales podemos destacar: miedos, inseguridades, pereza, autoestima y creencias equivocadas producto de la falta de información, entre otras.
Por ello, es importante comenzar por trazar una estrategia que lleve al objetivo deseado. Pero ¿Cómo hacerlo? Es aquí donde la conversación interna toma relevancia, donde se debe ser totalmente sincero consigo mismo y buscar en el yo la aceptación de las debilidades con el fin de atenuarlas, y el reconocimiento de las fortalezas para resaltarlas; parte de este proceso es lo que comúnmente suele denominarse FODA Personal.
Luego de identificar las debilidades y fortalezas, se deben transmitir aquellas características que hacen a la persona sobresalir, ser más importante, distinto y visible frente a los demás. Deben agotarse todos los mecanismos, para lo cual considera seriamente la idea de las
redes sociales, aquellas como
Linkedin o
Twitter, sitios propicios para sacar a la luz tus valores, logros e interactuar con tus objetivos.
No hay que olvidarse de las redes de contactos, no solo en la virtualidad, buscando el momento adecuado o creando la oportunidad de intervenir en las conversaciones con personas influyentes y de este modo desvirtuando la interrelación, llevándola a un plano más personal a través del Networking.
Busca todos los incentivos al alcance, y tomarlos como herramientas impulsora para superar el día a día. Deja de ser un simple espectador para convertirte en protagonista en todo aquello que mejor sabes hacer.