Mostrando entradas con la etiqueta conocimiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta conocimiento. Mostrar todas las entradas

10 sept 2013

Gestión del talento: ¿Se dispone del talento apropiado para aprovechar las oportunidades?


gestion-talento-humano
Publicaciones recientes del McKinsey Global Institute (MGI), demuestran que en el 2020 el mundo podría tener unos 40 millones de trabajadores con bajos estudios universitarios y que las economías en desarrollo podrían enfrentar un déficit de 45 millones de trabajadores con educación secundaria y formación profesional. Asimismo, en las economías avanzadas, hasta el 95 millones de trabajadores podrían carecer de las habilidades necesarias para el empleo.

Durante décadas la gestión del talento, ha sido considerada como una estrategia exclusivamente aplicable a ejecutivos de jerarquía o empleados de alto potencial. Obviando estos dos grupos, en la generalidad, no se tenía en cuenta el talento como característica a la cual dedicar demasiada atención. 

Con el pasar de los años, la Gestión del Talento Humano se ha convertido en un aspecto crucial y es el valor diferencial por excelencia. Lo que sabe una organización y cómo lo usa constituye la esencia de la ventaja competitiva y el éxito de la misma. 

En consecuencia, se han escrito innumerables artículos sobre su definición y como aplicarla… pero en definitiva ¿Que es lo que realmente se entiende por talento? 

Teniendo en consideración los distintos enfoques, podemos concluir que el talento es el conjunto de factores de los que dispone la persona: conocimientos, experiencias, motivación, intereses vocacionales, aptitudes, actitudes, habilidades, potencialidades, salud, entre otras. Que a fin de cuentas conforman el esfuerzo y la actividad humana. Esencialmente, todo individuo tiene algo de talento. 

No obstante ¿Cómo identificarlo y liberarlo dentro de su puesto de trabajo? 


Puesto que, la organización debe tener la capacidad de convertir el talento individual en talento organizativo a través de la conjunción de políticas y practicas destinadas a dirigir los aspectos relacionados con las personas y los recursos, incluidos el reclutamiento, selección, capacitación, recompensas y la evaluación de desempeño. 

El objetivo es garantizar que en dicho proceso se incremente y conserve al personal existente, como así también, se desplieguen e integren nuevos miembros a la fuerza laboral, haciendo que el talento agrupado funcione sincronizada y proactivamente, de manera inteligente, agregando valor e innovación. 

Desde la perspectiva de la gestión del talento, se ha comprobado que el procedimiento debe ser practicado en todos los niveles de la corporación, por los siguientes motivos: 

- Ubicar al individuo en una posición donde sus habilidades sean óptimamente utilizadas, reduciendo los costos de reclutamiento y selección 

- Otorgar participación activa a todos los trabajadores de la empresa, concediendo mas independencia en las actividades 

- Pilar fundamental del factor humano en el éxito de los planes, programas y metas organizacionales. Pues al final las personas son las responsables de ejecutar las actividades porque los proyectos no se desarrollar por si solos. 

- Gestionar en todo momento el nivel de conocimiento, capacidades y habilidades para la obtención de los resultados imprescindibles para ser competitivo, maximizando la creación de valor 

- Solucionar el problema de la retención de empleado. Se advierte que en la actualidad esta práctica se ha convertido en una guerra por el talento, por lo que aprovechar las incertidumbres y modificar las reglas del juego, diferenciara a las organizaciones innovadoras y a los profesionales con talento. Por consiguiente los empleadores deberán comprometerse en generar para sus empleados trabajos significativos o los verán salir por la puerta. 

 Patricia Mourelo. Licenciada en Administración de Empresas. Universidad Católica de Santa Fe. Consultora Independiente en Administración de Empresas.

30 jul 2013

Gestión del Conocimiento 3.0


gestión-conocimiento
Imaginemos por un momento que emprendemos una travesía con amigos conduciendo un autobús; supongamos también, que sólo contamos con ciertos datos relacionados con el colectivo que se maneja, como ser: el nivel de combustible, aceite y líquido electrolito del motor, estado y presión de los neumáticos, líquido de frenos, entre otros… 

Si nos aventuráramos en este viaje en esas condiciones, ineludiblemente nos encontraríamos frente a un “caos”. Sin necesidad de entrar en detalles, se estaría dejando de lado información relevante: lo que acontece en el exterior y las adversidades con las que potencialmente el contingente se puede enfrentar. 

Análogamente, lo mismo ocurre en las organizaciones cuando se planifican acciones basadas únicamente en conocimiento interno, obteniendo como resultado el mismo desorden. 

En la Gestión del Conocimiento se incluye la coordinación y control de los flujos de conocimientos desde el lugar en dónde se genera hasta el lugar en dónde se va a emplear, con el objetivo de agregar valor a la toma de decisiones. 
Básicamente, este proceso implica la existencia de tres etapas fundamentales: 

I. Ver el valor individual. Se advierte que el conocimiento es estrictamente personal y por lo tanto un recurso estratégico, produciendo información fuera de la persona. Pues, la clave esta en “las personas”, y el conocimiento conjunto se logra colaborando y compartiendo experiencias y saberes.

II. Capitalizarlo. En empresas inteligentes gestionarlo incluye dirigir y programar actividades que promuevan la creación de recursos de conocimiento individual y colectivo. El principal desafío radica en poder dar libertad a los componentes del equipo de trabajo, generando las condiciones adecuadas para que el contenido dinámico se produzca en orden lógico y enriquecedor, de sencillo proceso participativo y fomente el reconocimiento de los dinamizadores.

III. Y aplicarlo. Solo alcanzarán el éxito las empresas que de un modo consistente creen nuevo conocimiento, lo difundan por toda la empresa y lo incorporen rápidamente a nuevas tecnologías y productos. Ordenar la información de los diferentes departamentos y ponerla en valor en múltiples formas no es tarea sencilla. Para ello se debe contar con adecuadas herramientas de gestión basadas en el software social. Entre las más divulgadas podemos citar:

-Wiki empresarial 

-Foros de preguntas y respuestas para la innovación interna

-Mapas mentales colaborativos y de uso empresarial

-Ficheros compartidos, gestión documental y de contactos

-Newsletter (informes en archivos, datos estadísticos, publicaciones científicas)

Integrados con otras plataformas de información (RSS), comunidades, blogs y portales externos.
La finalidad de la fusión entre recursos humanos e información es mejorar la eficacia de los procesos empresariales y de este modo optimizar costos por medio del trabajo cooperativo. 

“Invertir en conocimiento produce siempre los mejores beneficios”
Benjamin Franklin (1706-1790). Estadista y científico estadounidense.

 Patricia Mourelo. Licenciada en Administración de Empresas. Universidad Católica de Santa Fe. Consultora Independiente en Administración de Empresas.