La
inteligencia emocional de los equipos de trabajo de basan en las mismas
competencias emocionales que los individuos. La única diferencia es que las
competencias de la inteligencia emocional no tienen que ver solo con el individuo, sino también con el grupo como una totalidad.
La inteligencia emocional se basa en las siguientes competencias:
-La conciencia de uno mismo.
-La autogestión.
-La conciencia social.
-La capacidad de gestionar adecuadamente las relaciones.
Los equipos conscientes de si mismos se encuentran conectados con las diferentes corrientes emocionales subyacentes de los individuos y del grupo como totalidad. Son personas que muestran empatía por los demás y que se atienen a ciertas nomas para alentar el respeto y la comprensión mutua.
Además, el grado de conciencia en si mismo de un equipo es el que va a determinar su capacidad para tomar decisiones sobre QUÉ HACER y CÓMO HACERLO, lo cual no es un detalle menor para lograr una mayor productividad.
Por otro lado, los equipos deben tener el equivalente grupal de la empatía, ya que permite identificar a los grupos que son importantes en la organización y ademas, contribuye al éxito del equipo en su conjunto. La empatía permite promover un clima emocional positivo generando ademas, una mayor productividad
Para terminar, vale agregar, que las competencias de la inteligencia emocional están íntimamente relacionadas. La conciencia en si mismo lleva a un equipo a darse cuenta de los diferentes estados de ánimos y de las distintas necesidades del mismo, conduciendo de esta manera, a la empatía en el grupo. La empatía, a su vez, permite crear reglas implícitas y gestionar las relaciones con los diferentes grupos de interés.
Federico Terzaghi. Estudiante Licenciatura de Administración de Empresas. Universidad Católica de Santa Fe. Administrativo en Productora y Asesora de Seguros Terzaghi.